Arles – Francia
Fotografía, Storytelling

No es de extrañar que Van Gogh plasmara con sus pinceles el colorido paisaje de Arles en sus más de 300 pinturas y dibujos.

Las estrechas callejuelas adoquinadas, las casas mediterráneas de colores vivos, los ajetreados cafés de noche, las imponentes ruinas romanas y el misterioso Ródano azul fueron gran fuente de inspiración en su fiebre creativa.

Pero fue su luz lo que cautivó por completo al pintor, la misma que años después sedujo a Picasso y la misma que desde 1970 atrae a fotógrafos de todo el mundo a participar en Les Rencontres d’Arles, uno de los festivales de fotografía contemporánea más importantes del mundo.

Con más de 145.000 visitantes y a lo largo de más de cuarenta exposiciones en varios lugares patrimoniales de la ciudad, el festival ha sido una gran influencia para difundir lo mejor de la fotografía mundial y hacer de trampolín para la fotografía de actualidad y los nuevos talentos creativos.

Una explosión cultural en un recorrido de menos de dos kilómetros que culmina en la Fondation Luma, creada en 2004 por la coleccionista suiza Maja Hoffmann y presidida por la disruptiva pieza arquitectónica diseñada por Frank Gehry: la Torre Luma.

Un escultórico torbellino inspirado en las rocas calcáreas de los Alpilles, una pequeña cadena montañosa en el valle del Ródano, caracterizada por sus cimas irregulares y sus formaciones rocosas yuxtapuestas. Los paneles de la torre integran la característica piel de su arquitectura, que se transforma del día a la noche. Un edificio que cambia de color según la luz que incide sobre él.

La Fondation Luma se sitúa en el Parc des Atéliers, un área de once hectáreas en la que el estudio de arquitectura neoyorquino Selldorf Architects ha rehabilitado viejas naves ferroviarias en mitad de un jardín diseñado por el paisajista belga Bas Smets. Un campus creativo para uso de artistas y para exposiciones.

No cabe duda de que la soleada Arles se ha convertido en una de las ciudades más eclécticas y dinámicas de toda Francia. Una ciudad en efervescencia y de obligada visita, donde emprender un viaje cultural a través del tiempo en un constante déjà-vu impresionista.

Fotografía Eia Sánchez